El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Entre los franceses se distinguió a Racine, Quinault, Flechier, después obispo de Nimes, muy joven todavía, que recibieron presentes. Es cierto que Chapelain y Cotin tuvieron pensiones; pero es que el ministro consultó, sobre todo, a Chapelain. Estos dos hombres tan desacreditados en la poesía no carecían de mérito. Chapelain era autor de una inmensa literatura, y, lo que resulta sorprendente, es que tenía gusto y era uno de los críticos más ilustrados. Hay una gran distancia de todo esto al genio, pues la ciencia y el ingenio guían a un artista, pero no lo forman. Nadie tuvo en Francia más reputación, en su tiempo, que Ronsard y Chapelain, porque en el tiempo de Ronsard eran bárbaros, y apenas se salía de la barbarie en el de Chapelain. Costar, compañero de estudio de Balzac y de Voiture, llama a Chapelain el primero de los poetas heroicos.[250]
Boileau no participó de esas liberalidades; hasta entonces sólo había hecho sátiras, y se sabe que esas sátiras atacaban a los sabios consultados por el ministro. Algunos años después el rey lo distinguió sin consultar a nadie.
Los presentes enviados a los países extranjeros fueron tan grandes, que Viviani hizo construir una casa en Florencia con la generosidad de Luis XIV.[251] Puso en letras de oro sobre el frontispicio: Aedes a Deo dat(r, alusión al sobrenombre de “Dios-Dado” con el que la voz pública llamó a este príncipe al nacer.