El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Varios escritores han atribuido únicamente a Colbert la protección concedida a las artes y la magnificencia de Luis XIV; pero no tuvo más mérito en ello que el de secundar la magnanimidad y el gusto de su soberano. El ministro, a pesar de tener un gran talento para las finanzas, el comercio, la navegación, la policía general, no tenía el gusto ni la elevación del rey; se ponía a la tarea celosamente, pero estaba lejos de inspirarle lo que la naturaleza otorga.
Considerando esto, no vemos en qué se fundan algunos escritores para acusar de avaro al monarca. Un príncipe cuyos dominios estén absolutamente separados de las rentas del Estado puede ser avaro como un particular; pero es casi imposible que ese vicio se apodere de un rey de Francia que no es, realmente, sino el dispensador del dinero de sus súbditos. El gusto y la voluntad de recompensar pueden faltarle, pero esto prec isa mente es lo que no se le puede reprochar a Luis XIV.
Por la época en que empezaba a estimular los ingenios con tantos beneficios, el uso que el conde de Bussi hizo del suyo fué rigurosamente castigado. Lo encerraron en la Bastilla en 1665. Los amores de las Galias fueron el pretexto de su prisión, pues la verdadera causa era esta canción, en la que el rey quedaba muy comprometido, y que fué recordada para perder a Bussi, a quien se la atribuían: