El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El otro favorito fué el conde —después duque— de Lauzun, tan pronto rival del rey en sus amores pasajeros, como su confidente; muy conocido más tarde por el matrimonio que quiso contraer a los ojos de todo el mundo con Mademoiselle, y realizado luego en secreto, a pesar de la palabra dada a su soberano.
El rey, engañado por sus elegidos, dijo que habiendo buscado amigos, encontró tan sólo intrigantes. Este conocimiento negativo de los hombres, que se adquiere demasiado tarde, le hacía decir también: “Cada vez que doy un cargo vacante, creo cien descontentos y un ingrato.”
Ni las diversiones ni el embellecimiento de las casas reales y de París, ni la vigilancia de la policía del reino, cesaron durante la guerra de 1666.
El rey bailó en los ballets hasta 1670. Tenía entonces treinta y dos años. Se representó en su presencia, en Saint-Germain, la tragedia Britannicus; y quedó impresionado por estos versos:
Pour toute ambition, pour vertu singulière,
Il excelle à conduire un char dans la carrière,
A disputer des prix indignes de ses mains;
A se donner lui-mème en spectacle aux Rom
Act. IV, esc. IV