El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV A pesar de la confesión y los salmos, los papeles no aparecieron; estaban en manos de una joven de apellido Dupin. En presencia de Le Sage, Bonard hizo, en nombre del mariscal de Luxemburgo, una especie de conjuro por el cual la Dupin debía volverse impotente en el caso de no devolver los papeles.[265] No tenemos una idea muy clara de lo que pueda ser una joven impotente. La Dupin no devolvió nada y no tuvo por ello menos amantes.
Bonard, desesperado, hizo que el mariscal le diera de nuevo pleno poder, y entre el pleno poder y la firma se encontraban dos líneas de escritura diferente, segun las cuales el mariscal se entregaba al diablo.
Encerraron en la Bastilla a Le Sage, Bonard, La Voisin, La Vigoureux Y más de cuarenta acusados; Le Sage declaró que el mariscal se había dirigido al diablo y a él para hacer morir a la Dupin, que se había negado a devolver los papeles; sus cómplices agregaban que, por orden suya, habían asesinado a la Dupin, la habían descuartizado y arrojado al río.
Estas acusaciones eran tare poco probables como atroces. El mariscal debía comparecer ante la cor te de los pares y el parlamento, y los pares debían reivindicar el derecho de juzgarlo, pero no lo hicieron. El propio acusado se presentó en la Bastilla, paso que probaba su inocencia en ese supuesto asesinato.