El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Cuando se tiene al Estado como fin se trabaja para uno mismo; el bien del tino hace la gloria del otro: cuando el primero es feliz, altivo y poderoso, aquél que es la causa de ello es, por lo mismo, glorioso y, por consiguiente, debe gozar más que sus súbditos, en relación con ellos y consigo mismo, de todo cuanto hay de más agradable en la vida. Cuando uno se equivoca debe reparar su error lo más pronto posible, sin que ninguna consideración lo impida, ni siquiera la bondad.
En 1671 [300] murió un hombre que ocupaba el cargo de secretario de Estado, encargado del departamento de los extranjeros. Era hombre capaz, pero no carecÃa de defectos: sin embargo, desempeñaba bien este cargo, que es muy importante.
Me pasé algún tiempo pensando a quién dar ese cargo, y después de haber pesado bien las cosas, encontré a un hombre que por haber servido mucho tiempo en las embajadas deberÃa ser quien lo desempeñarÃa mejor.[301]