El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El otro atañía a un persa llamado Roupli, de cuyas mercaderías se habían apoderado los recaudadores de impuestos en 1687. El rey opinó que le debía ser devuelto todo y añadió a su fallo un presente de tres mil escudos. Roupli llevó a su patria su admiración y su agradecimiento. Más tarde, cuando vimos en París al embajador persa, Mehemet Rizabeg, nos encontramos con que conocía desde hacía tiempo este hecho por la fama.
La abolición de los duelos fué uno de los más grandes servicios que hizo a la patria. Esos combates habían sido autorizados antiguamente por los reyes, incluso por el Parlamento, y por la Iglesia, y aunque desde la época de Enrique IV estaban prohibidos, la funesta costumbre subsistía con más vigor que nunca. El famoso combate de los La Frette, de cuatro contra cuatro, en 1663, determinó que Luis XIV no volviera a perdonar. Su acertada severidad corrigió poco a poco a nuestra nación, e incluso a las naciones vecinas, que adoptaron nuestras juiciosas costumbres después de haber tomado las malas. Hoy día hay en Europa cien veces mennc rlttelns nne en tiemnos de Luis XIII.[333]