El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Si se compara la administración de Colbert con todas las administraciones anteriores, la posteridad sentirá afecto por ese hombre cuyo cuerpo quiso destrozar el pueblo insensato después de su muerte. Los franceses le deben, sin lugar a dudas, su industria y su comercio, y por consiguiente, la opulencia, cuyos recursos disminuyen a veces con la guerra, pero que se renuevan siempre y con abundancia con la paz. No obstante, en 1707, se tenía la ingratitud de arrojar sobre Colbert la culpa de la atonía que comenzaban a sentir los nervios del Estado. Bois-Guillebert, teniente general del bailío de Rouen, hizo imprimir en aquel tiempo el Pormenor de Francia[342] en dos pequeños volúmenes, donde asegu raba que todo había estado en decadencia desde 1660. Era prec isa mente lo contrario. Francia no estuvo jamás tan floreciente como lo fué desde la muerte del cardenal Mazarino hasta la guerra de 1689; y, aun en esa guerra, aunque el cuerpo del Estado empezó a estar enfermo, se sostuvo gracias al vigor infundido por Colbert en todos sus miembros. El autor del Pormenor afirmaba que desde i66o los bienes raíces del reino habían disminuido. Sin embargo, sus falaces argumentos persuadieron de esa paradoja ridícula a todos los que quisieron persuadirse. Es igual que en Inglaterra, donde, en los tiempos más florecientes, se pueden leer cientos de impresos en In nne ce rlemiiestra In ruina del Estado.[343]