El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Casi todas las obras que honraron este siglo pertenecían a un género desconocido en la Antigüedad. El Telémaco es una de ellas. Fénelon, el discípulo, el amigo de Bossuet, convertido después, a pesar suyo, en su rival y su enemigo, escribió ese libro singular que tiene algo de novela y de poema, en el que sustituye la versificación por una prosa cadenciosa. Parece como si hubiera querido tratar la novela como M. de Meaux trató la historia, dándole una dignidad y un encanto desconocidos; y sobre todo, deduciendo de esas ficciones una moral útil al género humano, moral totalmente descuidada en casi todas las invenciones fabulosas. Se creyó que había escrito el libro para servir de tema y de instrucción al duque de Borgoña y a otros príncipes de Francia, cuyo preceptor fué, de la misma manera que se pensó que Bossuet había escrito su Historia universal para la educación de Monseñor. Pero su sobrino, el marqués de Fénelon, heredero de las virtudes de aquel hombre célebre, y que murió en la batalla de Rocou, me asegu ró lo contrario. En efecto, no habría sido conveniente que los amores de Calipso y Éucaris fueran las primeras lecciones que un sacerdote diera a los príncipes de Francia.