El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Los ingleses apenas conocieron las oraciones fúnebres, pues no acostumbran a loar a los reyes y a las reinas en las iglesias; pero la elocuencia del púlpito, muy tosca en Londres antes de Carlos II, se creé de golpe. El obispo Burnet confiesa en sus memorias que se hizo a imitación de los franceses, y quizá hayan superado a sus maestros: sus ser mones son menos acompasados, menos afectados, menos declamatorios que los franceses.
Es también notable que esos insulares, separados del resto del mundo, e instruidos tan tardíamente, hayan adquirido conocimiento; de la Antigüedad iguales, por lo menos, a los que se han podido re unir en Roma, centro de las naciones durante largo tiempo. Marshau penetró en las tinieblas del antiguo Egipto. No hay persa que sep: tanto de la religión de Zoroastro como el sabio Hyde. La historia de Mahoma y de los tiempos que lo precedieron era ignorada por lo turcos, y ha sido estudiada por el inglés Sale, que viajó por Arabia con tanto provecho.