El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Giannone, en su historia de Nápoles, asegu ra que los eclesiásticos poseen los dos tercios de las rentas del país. Semejante abuso no aflige, en lo absoluto, a Francia. Se dice que la Iglesia posee un tercio del reino con la misma razón con que se dice que hay un millón de habitantes en París. Con sólo que uno se to mara la molestia de calcular la renta de los obispados, vería, por el importe de los contratos hechos hace cincuenta años, que todos los obispados estaban valuados entonces sobre la base de una renta anual de cuatro millones; y en las abadías comendatarias llegaba a cuatro millones quinientas mil libras. Cierto es que la declaración del precio de los contratos fué un tercio más baja que su valor; y si se agrega, además, el aumento de las rentas en tierras, la suma total de las utilidades de todos los beneficios consistoriales llegaría a dieciséis millones sobre poco más o menos. No debe olvidarse que una gran parte de este dinero se envía todos los años a Roma, cíe donde no vuelve, y es pura pérdida. Es ésta una gran liberalidad que los reyes tienen con la Santa Sede, que despoja al Estado, en el espacio de un siglo, de más de cuatrocientos mil marcos de plata, lo cual, en el transcurso de los tiempos, empobrecería al Estado si el comercio'no viniese a reparar con creces esa pérdida. [399]