El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El rey, cuya firmeza flaqueaba, lo permitió. Cada uno de ellos escribió por separado “que estaba dolorosamente afligido por los procedimientos de la asamblea” y declaró en su carta que no aceptaba las decisiones allí tomadas, ni las órdenes dadas. Pignatelli (Inocencio XII), más conciliador que Odescalchi quedó satisfecho con esto. No por ello dejaron de enseñarse, de tanto en tanto, en Francia las cuatro proposiciones; pero esas armas se enmohecieron cuando se dejó de combatir con ellas, y se echó un velo sobre la disputa que quedó sin decidir, como sucede casi siempre en un Estado que no tiene, en tales materias, principios invariables y reconocidos. Así pues, tan pronto se rebelan contra Roma como ceden ante ella, según el carácter de los que gobiernan y de acuerdo con los intereses particulares de aquellos por quienes están gobernados los principales del Estado.
Luis XIV, por otra parte, no tuvo más conflicto eclesiástico con Roma y no sufrió oposición alguna del clero en los asuntos temporales.