El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Al ver que muchas familias calvinistas vendían sus inmuebles, se dictó inmediatamente un decreto por el cual se confiscarían todos esos inmuebles en el caso de que sus vendedores saliesen del reino en el término de un año. Se redobló la severidad con los ministros protestantes. Se clausuraban sus templos a la menor contravención. Todas las rentas legadas en testamento a los consistorios se entregaron a los hospitales del reino.
Se prohibió a los maestros de escuela calvinistas recibir pupilos. Se impuso la talla a los ministros protestantes; se privó de la nobleza a los alcaldes protestantes. Los oficiales de la casa del rey y los secretarios de éste que eran protestantes recibieron orden de renunciar a sus cargos. No se les admitió en la profesión de notario o de abogado y se les impidió incluso actuar como procuradores.
Se le dio al clero en general la orden de hacer prosélitos, mientras se les prohibía a los pastores reformados hacerlos, so pena de destierro perpetuo. Todas estas resoluciones eran solicitadas públicamente por el clero de Francia. En resumidas cuentas, eran los niños de la casa que no querían compartir nada con extraños introducidos por fuerza.