El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El rey manda primero al mariscal de Montrevel con algunas tropas. Le hace la guerra a esos desgraciados con una barbarie que supera a la suya propia. Arrastran y queman a los prisioneros; pero también los soldados que caen en manos de los rebeldes reciben muerte cruel. El rey, obligado a sostener la guerra en todos lados, sólo podía enviar muy pocas tropas contra ellos. Era difícil sorprenderlos entre las rocas, casi inaccesibles entonces, en las cavernas, en los bosques, en los que caminaban por caminos intransitables, y de los cuales descendían inesperadamente como bestias feroces. Llegaron a desafiar, en combate regular, a tropas de la marina. Se enviaron a combatirlos, sucesivamente, tres mariscales de Francia.
Al mariscal de Montrevel le sucedió, en 1704, el mariscal de Villars. Como le era más difícil aún encontrarlos que derrotarlos, el mariscal de Villars, después de hacerse temer, les propuso una amnistía. Algunos consintieron desengañados de las promesas de socorro del duque de Saboya, quien, a ejemplo de tantos soberanos, los perseguía en su país y quería protegerlos en los países enemigos.