El Siglo de Luis XIV

El Siglo de Luis XIV

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Se puede poner a la altura de las más grandes conspiraciones la que tramaron para apoderarse en Nîmes del duque de Berwick y del intendente Bâville, sublevar el Languedoc y el Delfinado y dar paso a los enemigos. El secreto fué guardado por más de mil conjurados, pero bastó con la indiscreción de uno sólo para descubrirlo todo. Más de doscientas personas murieron en el tormento. El mariscal de Berwick hizo exterminar a sangre y fuego a todos los desdichados que cayeron en sus manos. Unos murieron con las armas en la mano, otros en las ruedas o en la hoguera, y otros más, dedicados a las profecías más que a las armas, encontraron el medio de dirigirse a Holanda, donde fueron recibidos como enviados del cielo por los refugiados franceses. Marcharon a su encuentro cantando salmos y alfombrando el camino con ramas de árboles. Varios de estos profetas fueron a Inglaterra; pero advirtiendo que la Iglesia episcopal tenía demasiado en común con la Iglesia romana, quisieron hacer predominar la suya. Era tan absoluta su convicción que, creyendo como creían que una gran fe podía obrar muchos milagros, ofrecieron resucitar a un muerto, e incluso cualquier muerto que se les entregara para ello. El pueblo es pueblo en todas partes; y los presbiterianos podían unirse a esos fanáticos contra el clero anglicano. ¿Quién creería que uno de los más grandes geómetras de Europa, Fatio Duiller,[428] y un literato muy sabio, llamado Daudé, estuviesen a la cabeza de aquellos energúmenos? El fanatismo llega a hacer su cómplice a la misma ciencia y ahoga la razón.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker