El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV También los obispos, como la Universidad, fueron divididos por aquellas cinco famosas proposiciones. Ochenta y ocho obispos de Francia escribieron conjuntamente a Inocencio X para rogarle que decidiera; y otros once le escribieron para rogarle que no hiciera nada. Inocencio X juzgó; condenó cada una de las cinco proposiciones por separado: pero no dio las citas de las páginas de las que estaban sacadas, ni de lo que las precedía, ni de lo que las seguía.
Esta omisión, que no hubiera ocurrido en un asunto civil del menos importante de los tribunales, fué hecha por la Sorbona, por los jansenistas, por los jesuitas y por el Sumo Pontífice. El fondo de las cinco proposiciones condenadas se encuentra evidentemente en Jansenio; basta con abrir el tercer tomo en la página 138, edición de París de 1641, donde se lee palabra por palabra:
“Todo eso demuestra plena y evidentemente que no hay nada más cierto y más fundamental, en la doctrina de San Agustín, que el que hay algunos mandamientos imposibles, no solamente para los infieles, para los ciegos, para los endurecidos, sino para los fieles y para los justos, a pesar de su voluntad y de sus esfuerzos, según las fuerzas que tengan; y a quienes les falta la gracia que haría posible esos mandamientos.” Se lee también en la página 165 “que Jesucristo no ha muerto, según San Agustín, por todos los hombres”.