El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Habían establecido, junto al monasterio de Port-Royal-des-Champs, una casa a la que se habían retirado varios sabios virtuosos, pero porfiados, unidos por la igualdad de pensamientos, donde instruían a jóvenes elegidos. De esa escuela salió Racine, del mundo entero, el poeta que conoció mejor el corazón humano. Pascal, el más grande de los satíricos franceses, superior a Despreaux, estaba íntimamente relacionado con esos ilustres y peligrosos solitarios. Les presentaron el formulario para que lo fir mara n a las jóvenes de Port-Royal-des-Champs, quienes contestaron que, en conciencia, no podían opinar, tras de lo que habían dicho el papa y los obispos, que las cinco proposiciones se encontrasen en el libro de Jansenio, pues no lo habían leído; que, evidentemente, no se había cogido su pensamiento; que podrían ser erróneas esas cinco proposiciones, pero que Jansenio no estaba equivocado.
Semejante obstinación irritó a la corte. El teniente civil de Aubray (no había todavía teniente de policía) fué a Port-Royal-des-Champs para sacar a los solitarios que se habían retirado allí y a los jóvenes que educaban. Se amenazó con destruir los dos monasterios y un milagro los salvó.