El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El rey no era lo bastante instruido para saber que esas vanas opiniones especulativas caerían por su propio peso, con sólo que se las abandonara a su inutilidad. Era darles una importancia de la que carecían convertirlas en asuntos de estado. No fué difícil obtener que se juzgara culpable el libro del P. Quesnel después de que el autor había sido tratado como sedicioso. Los jesuitas instaron al propio rey a solicitar de Roma la condenación de la obra, con lo que, en realidad, se condenaba a su más celoso protector, el cardenal de Noailles. Tenían la esperanza, y no andaban descaminados, de que el Papa Clemente XI mortificara al arzobispo de París. Cuando Clemente era el cardenal Albani, mandó imprimir un libro totalmente molinista de su amigo el cardenal Sfrondate, y M. de Noailles fué quien denunció ese libro. Era natural pensar que Albani, convertido en papa, haría por lo menos, contra las aprobaciones dadas a Quesnel, lo que se había hecho contra las aprobaciones dadas a Sfrondate.