El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Las esperanzas todas de la corte estaban cifradas en el mariscal de Turena. El ejército real se hallaba cerca de Gien-sur-Loire. El del príncipe de Condé estaba a algunas leguas, bajo las órdenes del duque de Nemours.y del duque de Beaufort. Las divisiones de estos dos generales serían funestas al partido del príncipe. El duque de Beaufort no tenía el menor don de mando y el de Nemours pasaba por ser más bueno y amable que hábil. Los dos juntos arruinaron su ejército. Los soldados que sabían que el gran Condé estaba a cien leguas de allí, se creían perdidos, cuando en mitad de la noche se presentó un correo en el bosque de Orléans ante las avanzadas. Los centinelas reconocieron en ese correo al propio príncipe —de Condé, que llegaba de Agen después de mil aventuras, el cual, sin quitarse su disfraz se puso al frente de su ejército.
Su presencia servía de mucho y mucho más aún esa llegada imprevista. Sabía que todo lo repentino e inesperado transporta a los hombres y aprovechó al instante la confianza y la audacia que acababa de inspirar. El gran talento del príncipe en la guerra consistía en tomar instantáneamente las resoluciones más atrevidas y. ejecutarlas con tanto acierto como prontitud.