El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El obispo de Meaux triunfó; pero el arzobispo de Cambrai logró una victoria más honrosa con su derrota. Se sometió totalmente y sin reservas. Subió en persona al púlpito en Cambrai para condenar su propio libro e impidió a sus amigos que lo defendieran. Este insólito ejemplo de docilidad de parte de un sabio que podía hacerse de innumerables adeptos por, la misma persecución, ese candor o esa gran habilidad le ganaron todos los corazones, e hicieron odiar casi al que había obtenido la victoria. Fénelon vivió luego como arzobispo digno en su diócesis, como literato. La dulzura de sus costumbres, manifestada en su conversación y en sus escritos, le ganaron la afectuosa amistad de todos los que lo conocieron. La persecución que había sufrido y su Telémaco lo hicieron venerable en Europa. Sobre todo los ingleses, que hicieron la guerra en su diócesis, se apresuraron a testimoniarle su respeto. El duque de Marlbourough se preocupaba de que respetaran sus tierras. El duque de Borgoña, a quien había educado, lo apreció siempre; y si el príncipe hubiese vivido, hubiera formado parte de su gobierno.[460]