Micromegas
Micromegas «Durante mucho tiempo anduvimos desnudos, aunque el clima no es cálido. Durante mucho tiempo fuimos tratados como esclavos por gentes venidas de la antigua tierra de Saturno, regada por las aguas del Tíber. Pero nosotros mismos nos hemos hecho más daño del que recibimos de nuestros primeros vencedores. Uno de nuestros reyes llevó la bajeza hasta declararse súbdito de un sacerdote que vivía también a las orillas del Tíber y al que llamaban el Viejo de las siete montañas. El destino de esas siete montañas ha sido mucho tiempo el de dominar una gran parte de Europa, ocupada entonces por unos brutos.
»Tras aquellos tiempos de envilecimiento llegaron siglos de ferocidad y anarquía. Nuestra tierra, más tormentosa que los mares que la rodean, ha sido saqueada y ensangrentada por nuestras discordias. Varias testas coronadas han recibido la última pena. Más de cien príncipes de sangre real han terminado sus días en el patíbulo. Se arrancó el corazón a todos sus seguidores y se les abofeteó con él. El verdugo sería el más indicado para escribir la historia de nuestra isla, pues todas las cuestiones importantes las liquidaba él.