El circulo carmesi
El circulo carmesi —¿Por qué encendiste fuego en la biblioteca? —preguntó el inspector Parr, inesperadamente, haciendo que Flush se sobresaltara.
—Porque tenÃa frÃo —dijo tras un momento.
—¡Humm! —dijo el inspector Parr y después añadió, como si pensara en voz alta—: Tiene doscientas libras, asalta una casa, desvalija una caja fuerte y enciende fuego. Ahora bien, ¿por qué encendió fuego? ¿Por qué, repito, encendió fuego? ¡Para quemar algo que encontró en la caja fuerte!
Flush Barnet escuchaba sin hacer comentario alguno, pero evidentemente se encontraba en una situación muy comprometida.
—Por lo tanto —continuó Parr—, te pagaron para que entraras en la casa de Marl y conseguiste doscientas libras por echar mano a algo de la caja de caudales y quemarlo. ¿Me equivoco?
—Que me muera ahora mismo si… —comenzó a decir Flush Barnet.
—IrÃas directamente al infierno —interrumpió el inspector frÃamente—, que es donde van todos los mentirosos. ¿Quién es tu socio, Barnet? HarÃas mejor diciéndomelo, porque me estoy pensando si puedo endosarte a ti el asesinato…
—¡Asesinato! —vociferó Flush Barnet, poniéndose de pie de un salto—. ¿Qué quiere decir? ¡Yo no he asesinado a nadie!