El circulo carmesi
El circulo carmesi —Hubiera sido la palabra de Barnet contra la suya —dijo el detective, negando con la cabeza—. Y el caso contra Barnet era tan claro que no necesitaba ninguna evidencia más, excepto la de mis propios ojos.
Yale fruncÃa el ceño, pensativo.
—Me pregunto… —dijo, casi para sà mismo.
—¿Qué es lo que se pregunta?
—Me pregunto si esta chica podrÃa aumentar en algo la información que hasta el momento tenemos del CÃrculo CarmesÃ. Casi estoy decidido a contratarla.
Parr farfulló algo entre dientes.
—Sé que me toma por loco, pero lo cierto es que mi locura conlleva un método. No hay nada que robar en mi oficina; la tendrÃa siempre bien vigilada y, si estuviera en contacto con el CÃrculo, seguramente me enterarÃa de todo. Además, ella me interesa.
—¿Por qué le estrechó la mano? —preguntó Parr, curioso, y el otro se echó a reÃr.
—Ésa es la razón por la que me interesa. QuerÃa obtener una impresión y la impresión que tuve era la de una fuerza oscura, siniestra, que está en el trasfondo de su vida. La chica no trabaja por su cuenta, hay algo tras ella…
—¿El CÃrculo CarmesÃ? —sugirió Parr, con un deje de ironÃa en el tono de su voz.
—Muy probablemente —contestó el otro, serio—. De todas formas, voy a ir a verla.