El circulo carmesi
El circulo carmesi El inspector Parr debÃa rondar los cincuenta años y Jack hizo un rápido cálculo en torno a la edad de aquella abuela tan asombrosa, capaz de interesarse por el crimen y de cuidar de la casa.
—Debe ser una dama realmente admirable —dijo—, y supongo que hasta podrÃa haberse interesado por el asunto del CÃrculo CarmesÃ.
—¡Interesado! —rió el señor Parr—. Si madre fuera tras los pasos del CÃrculo CarmesÃ, disfrutando de la misma autoridad que yo, todos ellos estarÃan entre rejas esta noche en la comisarÃa de la calle Cannon. Pero como no es asà —hizo una pausa—, están en libertad.
Durante el tiempo que estuvo hablando, a Jack le daba vueltas la cabeza tratando de desentrañar por qué aquella habitación le transmitÃa una impresión de desaliño, a pesar de su aparente orden. Sin embargo, pronto hubo de interrumpir Jack el curso de sus cavilaciones, pues el inspector estaba extraordinariamente comunicativo. Incluso llegó a relatarle a Jack todas las cosas desagradables que le habÃa dicho el comisario.