El circulo carmesi
El circulo carmesi El señor Brassard lo miró con la boca abierta.
—¡Vaya! ¿Qué le pasa, monsieur? —preguntó, mirando de reojo la alfombra manchada.
—¡El Círculo Rojo! ¿Qué quiere decir? —preguntó Froyant, trémulo de excitación.
—Se trataba de Lightman —afirmó Brassard, atónito por el efecto que sus palabras habían producido—. Era su nombre público. Pero seguramente mi recepcionista sepa más del asunto: él se interesó por el caso, al contrario que yo.
Pulsó un timbre y entró un anciano.
—¿Recuerdas el Círculo Rojo, Jules?
El anciano Jules asintió.
—Muy bien, monsieur. Estuve presente en la ejecución, ¡qué horror! —dijo, alzando las dos manos en un gesto muy expresivo.
—¿Por qué lo llamaban el Círculo Rojo? —preguntó Froyant.