El circulo carmesi
El circulo carmesi —Debido a unas señales —el hombre se pasó el Ãndice alrededor del cuello—. Alrededor de su cuello, monsieur, él tenÃa un cÃrculo rojo. Eran unas manchas en la piel, y ya antes de la ejecución corrÃa la leyenda de que ninguna cuchilla podrÃa tocarlas jamás, puesto que aquellas marcas estaban embrujadas. Yo me inclino a pensar que era una señal de nacimiento, pero lo cierto es que, de camino a la ejecución, me encontré con muchas personas, mi amigo Thiep por ejemplo, que estaban seguras de que aquella ejecución no iba a realizarse. Creo que se habrÃan mostrado más razonables si hubieran tenido la misma confianza en que el verdugo y sus ayudantes estarÃan borrachos —añadió Jules—, y hubieran sabido que la noche anterior habÃan montado la cuchilla tan mal que no podrÃa funcionar de ninguna manera.
El señor Froyant respiraba ahora aceleradamente.
Poco a poco se estaba revelando la verdad y Froyant podÃa ver en ese instante la trama en conjunto.
—¿Qué fue del CÃrculo Rojo?
—No lo sé —dijo Jules, encogiéndose de hombros—. Lo enviaron a una de las prisiones de la isla, pero Marl fue liberado por delatar a su cómplice. Hace tiempo oà que Lightman se habÃa fugado, pero no supe cuánto de verdad habrÃa en ello.