El circulo carmesi
El circulo carmesi Y a continuación, golpeó el recorte de modo significativo.
—En la ocasión anterior permitió que el señor Yale se llevara todo el prestigio por la captura del asesino. Supongo que habrá visto al señor Yale, ¿no es así?
El detective afirmó con la cabeza.
—¿Y qué le dijo?
Parr, incómodo, cambió la posición de sus pies.
—Me contó un montón de tonterías sobre un hombre moreno con dolor de muelas.
—¿Cómo consiguió esa información? —preguntó rápidamente el comisario.
—Por el casquillo de bala que encontró en el suelo —dijo el detective—. No hago caso de esas cosas de tipo psicométrico.
El comisario se echó hacia atrás en su silla y suspiró.
—No creo que usted haga caso de ninguna cosa que sea útil, Parr —dijo—, y no debería despreciar a Yale. Ese hombre tiene habilidades poco comunes, excepcionales. Que usted no lo comprenda no significa que sean menos peculiares.