El circulo carmesi
El circulo carmesi La entrevista del señor Parr con Harvey Froyant fue breve. Ante el detective, aquel hombre flaco palideció. Lo conocÃa de vista, pues tuvo que entrevistarse con él por la tragedia Beardmore.
—Bien, bien —dijo, temblando—. ¿Qué sucede? ¿Ha iniciado una nueva campaña esa gente infernal?
—No es nada tan malo como eso, señor —dijo Parr—. He venido para hacerle unas cuantas preguntas. ¿Cuánto tiempo ha tenido a Thalia Drummond en su casa?
—Es mi secretaria desde hace tres meses —dijo Froyant con desconfianza—. ¿Por qué?
—¿Cuánto le paga? —inquirió Parr.
El señor Froyant dijo una suma tan escandalosamente inadecuada que hasta él mismo trató de buscar disculpas, incluso, por aquel salario tan minúsculo.
—Le doy la comida, ya sabe, y tiene las tardes libres —dijo, sintiendo que debÃa justificar aquel exiguo sueldo.
—¿Ha estado ella escasa de dinero últimamente?
El señor Froyant lo miró fijamente.
—Bueno…, sÃ. Ayer me preguntó si podÃa anticiparle cinco libras —dijo—. Aseguró que las necesitaba para cubrir unos gastos. Naturalmente, no le presté el dinero. No soy partidario de adelantar dinero por un trabajo no realizado —dijo Froyant, con aspecto honrado—. Eso tiende a debilitar…