El circulo carmesi
El circulo carmesi —Yo lo arreglaré —dijo monsieur Pallion, e introdujo un clavo en la estructura, exactamente en un lugar donde no se deben introducir clavos.
Lo habÃa hecho con verdadera precipitación, ya que los soldados habÃan invadido el lugar…
Cuatro horas después (habÃa luz suficiente para que un fotógrafo innovador pudiera inmortalizar al reo desde muy cerca), obligaban a un hombre a marchar desde la prisión…
—¡Valor! —murmuró Pallion.
—¡Váyase al infierno! —replicó la vÃctima, echada y sujeta sobre la tarima mediante correas.
Monsieur Pallion tiró de la palanca y la cuchilla cayó…, pero sólo hasta donde estaba el clavo. Lo intentó tres veces y las tres falló y, cuando los espectadores, indignados, rompieron el cordón policial, el prisionero hubo de ser trasladado nuevamente a la prisión.
Once años después, ese clavo matarÃa a mucha gente.