El circulo carmesi
El circulo carmesi —Le contestaré si lo creo oportuno —fue la inflexible respuesta.
—Soy consciente de ello —respondió Thalia, esbozando una leve sonrisa en la oscuridad—. Suponga que me hubiera puesto en contacto con la policÃa y hubiera venido acompañada con el señor Parr y el sagaz señor Derrick Yale…
—En este momento yacerÃa muerta sobre el pavimento —fue la tranquila declaración—. Señorita Drummond, voy a poner en sus manos dinero fácil y a proporcionarle un excelente trabajo. No me importará en absoluto que dedique su tiempo libre a excentricidades, pero su tarea principal será servirme. ¿Lo ha entendido?
Thalia asintió, pero, al darse cuenta de que él no podÃa verla[35], dijo:
—SÃ.
—Se le pagará bien por todo lo que haga; yo siempre estaré a su lado para ayudarla…, o para castigarla, si intenta traicionarme. ¿Entendido?
—Perfectamente —replicó ella.
—Su trabajo será muy simple —continuó el desconocido conductor—. Mañana se presentará en el banco Brabazon. Brabazon necesita una secretaria.
—Pero ¿me dará trabajo? —interrumpió ella—. ¿Tengo que presentarme bajo otro nombre?