El circulo carmesi
El circulo carmesi Inicialmente no se mostró dispuesto a soltar prenda, y la confesión se produjo más por el diestro interrogatorio de Derrick Yale que por los esfuerzos del inspector Parr.
—SÃ, yo lo hice —admitió finalmente.
Estaban sentados en la celda, acompañados por un oficial taquÃgrafo que tomaba nota de su declaración.
—Asà es, ustedes me han cogido, pero no lo habrÃan hecho de no haber estado yo bebido. Y ya que estoy confesando explicaré también que fui yo quien mató a Harry Hobbs. Era mi compañero a bordo del Oritianga en 1912… Sólo pueden colgarme una vez. Lo maté y lancé su cuerpo por la borda, sÃ; lo hice por culpa de una mujer que conocimos en Newport News[37], que está en América. Perdà mi barco hará cosa de un mes y me quedé tirado en el Hogar del Marinero en Wapping. Me expulsaron de allà por borracho, y encima me tuvieron encerrado siete dÃas en la cárcel. Si aquel viejo estúpido me hubiera condenado sólo a un mes, no me encontrarÃa aquÃ. La noche siguiente a mi salida de la prisión caminaba por la zona este, maldiciendo mi mala fortuna, loco por echar un trago y sintiéndome un despojo miserable. Para colmo de males, tenÃa dolor de muelas…
Parr intercambió una mirada con Derrick Yale, y éste sonrió ligeramente.