El circulo carmesi
El circulo carmesi —Vagabundeaba por el borde la acera, buscando colillas y sin otro pensamiento que el de encontrar dónde conseguir un poco de comida y un lugar donde pasar la noche. Además, comenzaba a llover y parecÃa que iba a pasar otra madrugada en la calle, cuando escuché una voz casi pegada a mi oÃdo que me decÃa: «Suba». Miré a mi alrededor. Un automóvil se habÃa detenido junto a la acera. No podÃa dar crédito a lo que estaba escuchando. El hombre del coche volvió a decir al rato: «Suba, ¡le digo a usted!», y pronunció mi nombre. Recorrimos en el coche cierta distancia durante un tiempo, sin que él dijera nada, y noté que trataba de evitar las calles más iluminadas.
»Poco después detuvo el vehÃculo y comenzó a contarme quién era yo. Puedo asegurarles que me sorprendió. Lo sabÃa todo sobre mÃ. Incluso sabÃa lo de Harry Hobbs (que fui juzgado por su asesinato y absuelto) y después me preguntó si querÃa ganar cien libras. Yo le contesté que sà y él me dijo que habÃa un viejo caballero en el campo que le habÃa hecho mucho daño y al que querÃa despachar. En un principio no quise aceptar el trabajo, pero me calentó tanto la cabeza, repitiendo cómo podÃa hacer que me ahorcaran por el asesinato de Hobbs y que serÃa seguro porque me proporcionarÃa una bicicleta con la que escapar, que finalmente acepté.