El circulo carmesi
El circulo carmesi —Está usted al borde de la bancarrota —continuó el conductor—. Se ha aprovechado de un dinero que no le pertenecÃa y está contemplando la posibilidad del suicidio. Y, desde luego, si usted ha emprendido ese camino, no es por insolvencia[4]. Tiene un enemigo que ha descubierto algo que puede desacreditarlo, algo que lo conducirÃa a las manos de la policÃa. Hace tres dÃas que obtuvo de una firma farmacéutica, uno de cuyos miembros es amigo suyo, una droga particularmente mortÃfera que no puede obtenerse al por menor[5]. Lleva una semana estudiando los venenos y sus efectos y es su intención, a menos que suceda algo que lo salve de la ruina, terminar con su vida el sábado o el domingo. Yo creo que será el domingo.
Escuchó cómo el hombre sentado detrás de él jadeaba y rió suavemente.
—Ahora, caballero —dijo el conductor—, ¿está preparado para tomar en consideración su actuación a mi servicio?
—¿Qué quiere que haga? —preguntó el hombre del asiento trasero, con voz temblorosa.