El circulo carmesi
El circulo carmesi —¡Menuda reina! —dijo—. Creo que la he visto en alguna parte. ¿Cómo se llama?
—Drummond, Thalia Drummond —dijo el señor Brabazon, dirigiendo una frÃa mirada al orondo personaje.
—¡Thalia Drummond! —repitió Felix, lentamente—. ¿No es la chica que solÃa estar con Froyant? Enamoradillo de ella, ¿verdad Brabazon?
El hombre lo miró impasible desde el escritorio.
—No tengo por costumbre estar «enamoradillo» de mis empleados, señor Marl —contestó—. La señorita Drummond es una secretaria muy eficiente. Eso es todo lo que pido a los miembros de mi personal.
Marl se incorporó pesadamente, soltando una risita.
—Lo veré mañana por la mañana para tratar del otro asunto —dijo.
Rió ruidosamente, pero el señor Brabazon no lo imitó.
—Mañana, a las diez y media —dijo, acompañando hasta la puerta a su visitante—. ¿O le da lo mismo a las once?
—A las once —contestó el otro.
—Buenos dÃas —dijo el banquero, sin ofrecerle la mano.