El hombre siniestro
El hombre siniestro Ralph Hallam además de médico, era un hombre muy experto en los negocios. Su tÃtulo le concedÃa muchos privilegios, ayudándole a tapar las operaciones de la banda. Al principio, los éxitos de ésta fueron débiles y vacilantes. Luego, poco a poco, los aficionados se convirtieron en negociantes expertos, la banda se perfeccionó y robusteció, y los negocios de «la empresa» llegaron incluso a hacer la competencia a la poderosÃsima organización llamada de Soyoka.
¡Soyoka! ¿No habrÃa sido todo un error por parte de Tarn y de aquel chino al que se culpaba del asesinato?
Media hora después llegó Elsa con aspecto triste y cansado.
—¡Creo que me volverÃa loca si esto durara mucho! —dijo al entrar—. ¡Mañana me despido de Amery!
—¿Le ha dicho usted al mayor Amery que se marcha de la empresa?