El hombre siniestro
El hombre siniestro —Pues, sÃ, señor, he sido yo —repuso el doctor vivamente—. Era mi deber. El detective Bickerson vino a verme, y supongo que habrá ido a su casa también.
—Sà —dijo Tupperwill—, Ha venido dos veces. Es un hombre encantador… pero demasiado inquisitivo. A propósito —añadió bajando la voz para que sólo Ralph pudiera oÃrle—, ¿qué sospecha usted que haya ocurrido? ¡Cierta persona ha retirado su dinero de mi banco!
—¿Ah, s� —exclamó Ralph—, ¡Ya me lo figuraba!
—Bien, luego hablaremos de eso —acabó el banquero.
Poco después. Trene Hallam se llevó a Elsa, con el pretexto de enseñarle unas fotografÃas.
Entonces. Ralph preguntó al banquero:
—AsÃ, ¿ese hombre ha retirado su cuenta, dice usted?