El hombre siniestro

El hombre siniestro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí.

—¡Oh, muchas gracias, miss Marlowe! ¿Era cocaína alemana?

—¡Y claro que era alemana! Usted lo sabe perfectamente, mejor que yo.

—Se equivoca —dijo el mayor Amery ahora, colmando todos los asombros de la muchacha—. Yo he sido el primer sorprendido al enterarme de que aquí había cocaína.

Luego, el mayor se acercó a su mesa y, tocando un resorte secreto, hizo que la tabla de encima se corriera un poco. Apareció entonces ante la vista de los dos una especie de cavidad secreta donde había un paquete de cartas y unos papeles. El mayor se lo guardó todo en un bolsillo, hizo volver la mesa a su posición normal y luego preguntó:

—¿Ha dicho mister Bickerson cómo había averiguado que aquí había drogas?

—No, sólo ha mencionado que lo había sabido esta mañana, a primera hora.

—¡Ya! Lo que no acabo de comprender es cómo diablos ha podido poner aquí la cocaína nuestro amigo.

—¿Nuestro amigo? —preguntó Elsa—. ¿Qué amigo?

—Sí, un tal Stillman, que sabe Dios cómo habrá logrado entrar aquí y poner la cocaína en ese armario.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker