El hombre siniestro

El hombre siniestro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

13. El enigma de Amery

Elsa, como todas las muchachas, soñaba con un tipo de hombre al que adornaba con todas las virtudes, y cuya parte moral y cuya conducta le importaban mucho más que su aspecto físico.

Aquella mañana, durante el desayuno, mister Tarn hizo una leve referencia al tema del día anterior, aunque sin insistir, por fortuna.

Elsa comprendía que tenía que marcharse de allí, pero no era tan fácil, porque llevaba muchos años en aquella casa viviendo con su tutor. Por otra parte, encontraba cada vez más inaceptable la oferta de mistress Hallam.

Poco antes del mediodía, Amery la llamó a su despacho y le dio órdenes por si le llamaban por teléfono en su ausencia. La muchacha observó que llevaba un traje nuevo de color gris y le encontraba más elegante.

Estuvo largo rato dictándole cartas y luego sin mirarla, como de costumbre, le preguntó:

—¿Tiene usted amigos en Shanghai, miss Marlowe?

—¿En Shanghai? —repitió la muchacha, muy sorprendida—. No, mayor Amery.

—Es una ciudad extraña —siguió diciendo Amery—. ¡Llena de escándalos! Supongo que usted habrá oído más de una vez habladurías, ¿no?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker