La Etica Protestante y el EspÃritu del Capitalismo
La Etica Protestante y el EspÃritu del Capitalismo No hay fabricante que ignore que la falta de coscienziositá de los trabajadores de ciertos paÃses — como, por ejemplo, los de Italia comparados con los de Alemania — ha sido y en alguna medida sigue siendo uno de los principales obstáculos para su desarrollo capitalista.
{[42]} El capitalismo no puede utilizar como obrero al representante concreto del liberum arbitrium indisciplinado, como que, tal como nos ha enseñado Franklin, tampoco puede utilizar al hombre de negocios cuyo comportamiento es visible y notoriamente inescrupuloso. De modo que la diferencia no radica en los diferentes grados de intensidad del "afán" de obtener dinero. La auri sacra fames es tan antigua como la Historia conocida de la humanidad. Veremos, sin embargo, que quienes cedieron totalmente a su impulso — como aquél capitán holandés que, por dinero, estaba dispuesto a "navegar a través del mismÃsimo infierno, aún a riesgo de chamuscar el velamen" — de ningún modo fueron representantes de aquella mentalidad de la cual surgió el "espÃritu"
capitalista especÃficamente moderno como fenómeno masivo, que es lo que aquà importa.