El alimento de los dioses
El alimento de los dioses Naturalmente, una cosa de este tipo nunca puede aplicarse con absoluta simplicidad en la vida humana. El crecimiento, en particular, es algo muy complejo, y todas las generalizaciones tienen que ser, a la fuerza, algo imprecisas. Pero la ley general del Alimento fue, al parecer, la siguiente: cuando podía ser absorbido en el interior del cuerpo, fuera del modo que fuese, lo estimulaba en la misma proporción aproximadamente en todos los casos. Incrementaba el crecimiento hasta sextuplicarlo o septuplicarlo, y no pasaba de ahí, cualquiera que fuese la cantidad de Alimento que se tomara después. En realidad, un exceso de Heracleoforbia superior al mínimo necesario conducía, según pudo observarse, a la producción de alteraciones patológicas de la nutrición, cáncer, tumores diversos, osificaciones y otras lindezas. Y una vez empezado el crecimiento en gran escala, se hizo evidente que sólo podía continuar en la misma escala, y que la administración continua de Heracleoforbia a dosis pequeñas, pero suficientes, era imperativa.