El alimento de los dioses
El alimento de los dioses —Al principio él y su maestro modelarán juntos —decÃa—, pero cuando el chico haya adquirido alguna habilidad haré que copie modelos y quizá animales. ¡Y ahora me acuerdo que también tengo que encargar que le hagan una caja de herramientas…! «Luego libros. Tendré que buscar un buen número de libros, y tendrán que ser con tipos de imprenta muy grandes. Pero ¿qué clase de libros va a necesitar? Habrá que alimentar su imaginación. Porque, esto es, desde luego, lo principal de la educación. Eso es la corona de toda educación, ya que los sanos hábitos de mente y conducta constituyen el trono. La carencia de imaginación equivale a brutalidad y una imaginación ruin equivale a lujuria y cobardÃa; en cambio, una imaginación noble es Dios andando de nuevo sobre la tierra. También debe soñar, a su debido tiempo, en un exquisito paÃs de hadas y en todas las cosas curiosas y fantásticas de la vida. Pero debe alimentarse principalmente de la espléndida realidad. Tendrá que leer historias de viajes por todo el mundo, viajes y aventuras y relatos de cómo fue conquistado el mundo; también deberá tener historias de animales, grandes libros espléndida y claramente iluminados con bestias y pájaros y plantas y sabandijas, grandes libros que traten de las profundidades del firmamento y los misterios del mar; tendrá que leer historias y mapas de todos los imperios que ha visto el mundo, láminas e historias de todas las tribus, hábitos y costumbres de la humanidad. Y también tendrá que tener libros y láminas que inciten su sentido de la belleza, sutiles imágenes japonesas que le hagan amar las aún más sutiles bellezas del pájaro, del zarcillo, de la flor marchita, y reproducciones de pinturas occidentales también, imágenes de hombres y mujeres llenos de gracia, agradables grupos y amplios panoramas de mar y de tierra. También tendrá que tener libros sobre la construcción de casas y palacios, planeará habitaciones e inventará ciudades…