El alimento de los dioses
El alimento de los dioses Lo enterraron en el cementerio parroquial de Cheasing Eyebright, cerca del más alto de los tejos, y la modesta losa funeraria que tenÃa inscrito su epitafio terminaba diciendo: Ut in Principio, nunc est et semper… Y quedó casi inmediatamente oculta al ojo del hombre por una vegetación gigantesca de hierba y de campánulas, demasiado recias a la hoz o a las ovejas, que invadió el pueblo como una capa de niebla, saliendo de la germinativa humedad de los prados del valle en los que el Alimento habÃa estado haciendo de las suyas.