El alimento de los dioses
El alimento de los dioses —Allà hay unas grandes y desoladas montañas entre las cuales nosotros no parecerÃamos sino seres pequeños, valles desiertos y remotos, lagos ocultos y altiplanicies ceñidas de nieve nunca holladas por pies humanos. AllÃ…
—Pero para llegar allà deberÃamos abrirnos paso luchando contra millones de seres humanos.
—Es nuestra única esperanza. En esta tierra tan poblada no hay ninguna fortaleza, ningún refugio. ¿Qué sitio puede haber para nosotros en medio de estas multitudes? Los que son pequeños se pueden esconder, pero ¿dónde vamos a escondernos nosotros? No habrÃa sitio donde pudiéramos comer, ni sitio donde pudiéramos dormir. Si huyéramos… nos seguirÃan los pasos noche y dÃa.
Al joven Redwood se le ocurrió una idea.
—TodavÃa hay un sitio en esta isla.
—¿Dónde?
—El lugar que han construido nuestros Hermanos, más allá de esto que se ve. Han construido grandes taludes alrededor de su casa, al norte, al sur, al este y al oeste; han cavado profundos pozos y refugios secretos, e incluso ahora… Uno de ellos vino a visitarme recientemente y me habló… Yo no le presté mucha atención a lo que me dijo entonces. Pero me habló de armas. Pudiera ser que allÃ… encontráramos refugio…