El alimento de los dioses
El alimento de los dioses Y al cruzar los grandes claros del parque detrás del castillo, salieron unos cuantos jinetes galopando de entre los árboles, intentando vanamente correr a la par con las zancadas gigantescas que daban ellos dos. Inmediatamente, frente a ellos, surgieron unos hombres armados con fusiles. En vista de ello, aunque él intentó seguir adelante, dispuesto a luchar y a abrirse paso a la fuerza, ella le hizo torcer hacia el sur.
Al huir en esta nueva dirección, un proyectil pasó silbando por encima de sus cabezas.