El alimento de los dioses
El alimento de los dioses —¡Pero esto es lo que dice Caterham! Él quisiera que nosotros viviéramos nuestras vidas hasta su término normal, que muriéramos de uno en uno, hasta que sólo quedara el último, y al fin éste también morirÃa, y ellos abatirÃan las plantas y hierbas gigantes, matarÃan la vida oculta, quemarÃan hasta los últimos indicios del Alimento… y terminarÃan con el Alimento y con nosotros… Entonces su diminuto mundo de pigmeos se sentirÃa seguro. SeguirÃan siendo como siempre… sintiéndose seguros, viviendo sus vidas de pigmeos, haciéndose mutuamente amabilidades y crueldades de pigmeo. Incluso podrÃan, tal vez, alcanzar una especie de milenio pigmeo, acabar con las guerras, terminar con la superpoblación, establecerse en una ciudad de extensión mundial para desarrollar el arte pigmeo, adorarse unos a otros hasta que el mundo empiece a congelarse.
En un rincón, una plancha de hierro cayó al suelo haciendo un ruido infernal.
—Hermanos, todos sabemos cuáles son nuestras intenciones.
En uno de los centelleos de la luz de los reflectores, Redwood vio los graves rostros juveniles de los gigantes volverse hacia su hijo.
—Es muy fácil ahora hacer el Alimento. SerÃa fácil para nosotros fabricarlo para todo el mundo.