El alimento de los dioses
El alimento de los dioses —Tú quieres decir, Hermano Redwood —dijo una voz que salÃa de la oscuridad—, que son las gentes pequeñas quienes deben comer el Alimento.
—¿Qué otra solución cabe?
—Nosotros no somos ni cincuenta y ellos muchos millones.
—Pero nosotros nos mantenemos en nuestros puestos.
—Hasta ahora.
—Si es la voluntad de Dios, seguiremos manteniéndonos…
—SÃ… ¡Pero piensa en los muertos!
Otra voz intervino, en el mismo tono:
—¡Los muertos! Piensa en los que van a nacer…