El alimento de los dioses
El alimento de los dioses —¿Y si ellos se avinieran a nuestras condiciones?
—Nuestras condiciones consisten en el Alimento. No se trata ya de que pequeños y grandes puedan vivir juntos en una gran perfección de compromiso. Es lo uno o lo otro. ¿Qué derecho tienen los padres a decir: «Mi hijo no tendrá otra luz que la que yo he tenido, ni crecerá a mayor grandiosidad que la que yo he alcanzado»? ¿Expreso vuestra opinión, Hermanos?
Le respondieron murmullos de asentimiento.
—Y a las niñas que quieren ser mujeres igual que a los niños que quieren ser hombres —gritó otra voz desde la oscuridad.
—Éstas aún más: ser madres de una nueva raza…
—Pero durante la próxima generación todavÃa habrá grandes y pequeños —dijo Redwood con la mirada puesta en el semblante de su hijo.
—Y durante muchas generaciones más. Y los pequeños pondrán obstáculos a los grandes y los grandes presionarán a los pequeños. Asà tiene que ser, Padre.
—Se producirán conflictos.
—Conflictos interminables, malentendidos interminables.