El alimento de los dioses
El alimento de los dioses Toda la vida es asÃ. Los grandes y los pequeños nunca pueden entenderse. Pero en cada hijo nacido de hombres, Padre Redwood, está al acecho una simiente de grandeza… esperando la llegada del Alimento.
—Entonces voy a ver a Caterham para decirle…
—Te quedarás con nosotros, Padre Redwood. Nuestra respuesta se la mandaremos a Caterham al despuntar el alba.
—El dice que luchará…
—Asà sea —dijo el joven Redwood. Y sus hermanos murmuraron su asentimiento.
—¡El hierro está a punto! —exclamó una voz.