El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo »Ahora bien, cuando di en mirar a mi alrededor empecé a pensar que después de todo no habÃamos tenido tan mala suerte. Estábamos en un saliente de quizás unas diez yardas en lo más ancho. Por encima el acantilado sobresalÃa de forma que no nos podÃan disparar desde arriba, y por debajo habÃa un precipicio cortado a pico de quizá dos o trescientos pies. Tumbados éramos invisibles para cualquiera a lo largo del desfiladero. La única entrada era por el saliente y en él un solo hombre valÃa tanto como una multitud. Estábamos en un fuerte natural con una sola desventaja, la de que nuestra única provisión contra el hambre y la sed consistÃa en una mula viva. De todas formas nos hallábamos, como máximo, a ocho o nueve millas de la expedición principal, y sin duda pasados uno o dos dÃas enviarÃan por nosotros si no volvÃamos.
—Después de un dÃa o asÃ…
El teniente hizo una pausa.
—¿Ha tenido sed alguna vez?
—No de esa clase —respondió el etnólogo.