El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Volvà la cabeza y vi el perfil de un hombre apoyado sobre el parapeto junto a mÃ. TenÃa un rostro fino, no carente de atractivo, aunque bastante delgado y pálido; y el cuello del abrigo, levantado y ajustado alrededor de la garganta, definÃa su posición social con la precisión de un uniforme. Pensé que si le contestaba me verÃa en el compromiso de pagarle la cama y el desayuno.
Lo miré con curiosidad. ¿TendrÃa algo que contarme que valiera el dinero, o serÃa el vulgar incapaz… incapaz de contar su propia historia? Cierto aire de inteligencia en la mirada y en la frente, y un labio inferior algo tembloroso me decidieron a responderle.
—Muy calurosa —respondà yo—, pero no demasiado aquà donde estamos.
—No —dijo todavÃa mirando al agua—, se está bastante bien aquÃ… ahora mismo.
—Es agradable —continuó tras una pausa— encontrar un lugar tan tranquilo como éste en Londres. Después de estar todo el dÃa bregando en los negocios, tratando de salir adelante, enfrentándose a las obligaciones y esquivando los peligros, no sé qué harÃa uno si no fuera por estos pacÃficos rincones.
Separaba las frases con prolongadas pausas.