El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —Usted debe de conocer un poco el pesado quehacer mundano, o no estarÃa aquÃ. Pero dudo que tenga la cabeza y los pies tan doloridos como yo… ¡Bah! A veces dudo que tanto esfuerzo merezca la pena. Siento impulsos de tirarlo todo por la ventana —nombre, riqueza y posición— y dedicarme a un oficio modesto. Pero sé que si abandonara mi ambición, a pesar de lo mal que me trata, no me quedarÃan más que remordimientos para el resto de mi vida.
Se calló. Yo lo miraba asombrado. Si alguna vez habÃa visto a un hombre desesperadamente apurado de dinero ése era precisamente el que tenÃa delante de mÃ. Andrajoso y sucio, sin afeitar y despeinado, parecÃa como si hubiera estado abandonado una semana en un basurero. Y me hablaba a mà de las enojosas preocupaciones de un gran negocio. Casi suelto una carcajada. O estaba loco o bromeaba ridÃculamente con su propia pobreza.
—Aunque los objetivos y los puestos elevados —respond× tengan los inconvenientes y la ansiedad del trabajo duro, también tienen sus compensaciones. La influencia, el poder para hacer el bien y ayudar a los más débiles y pobres que nosotros, y hasta se siente cierta gratificación en lucir…